SALAS
CARÁCTER AUTÉNTICO
SALAS
CARÁCTER AUTÉNTICO

Añada compleja y exigente
Añada compleja y exigente
Los primeros meses del invierno se caracterizaron por un clima más caluroso y con una menor pluviometría a la habitual de la fecha. Una situación que se pudo revertir gracias a las abundantes lluvias que llegaron con el inicio del año. La brotación se produjo a mediados de abril de forma uniforme en un contexto de una primavera seca y con algunos episodios de heladas que afectaron a una parte de la viña. En el manejo del viñedo, en ecológico, se centraron los esfuerzos en la gestión de las cubiertas vegetales y en el control fitosanitario. Durante el verano, las condiciones secas y cálidas, junto a una ola de calor a finales de agosto provocaron un adelanto en la maduración de la uva. La temperatura promedia anual fue más alta de lo normal con un cambio en la zona Winkler. Antes del inicio de vendimia se sucedieron varios episodios de abundantes lluvias que complicó la toma de decisiones previas de la recogida del fruto. Finalmente, la vendimia de esta parcela se llevó a cabo durante el 23 de septiembre.
El carácter de una viña irrepetible
El carácter de una viña irrepetible
La parcela de Salas echa raíces bajo la orografía montañosa de la Sierra de Toloño. Un viñedo que data del año 1911 y del que brotan cepas de hasta 25 variedades diferentes: tempranillo, garnacha, graciano, benedicto, viura, mazuelo, garro y maturana tinta, entre otras. Cepas centenarias que, gracias a su balance vegetativo natural, permite una viticultura más respetuosa, con rendimientos más equilibrados y mejor adaptación al entorno. Estas peculiaridades junto a los suelos heterogéneos, franco – limosos con alto contenido en caliza y el microclima generado por la influencia de la serranía, confiere a Salas un carácter singular, especialmente favorable para una maduración armoniosa de la materia prima.


Viveza y complejidad
Viveza y complejidad
La uva procedente de la parcela centenaria del paraje de Salas fue recolectada a mano después de un seguimiento exhaustivo durante todo el ciclo de maduración. Ya en bodega, la materia prima se mueve por gravedad y se vinifica por separado con fermentaciones espontáneas, extracciones suaves y cortas y temperaturas muy controladas en hormigón. Durante la crianza el vino se afinó durante 19 meses en barricas de roble francés de diferentes tamaños. Después del ensamblaje final continuó la crianza durante un mes en fudre de madera de roble francés. Para una mayor protección el vino contiene sulfitos. Se embotelló en la primavera de 2025.






